Estudiantes pertenecientes a minorías

Para cualquier estudiante, ser admitido en la universidad desde el primer momento implica mucha preparación y trabajo—pruebas estandarizadas, cartas de recomendación, formularios de admisión, asistencia económica y más. Para un número desproporcionado de estudiantes pertenecientes a minorías, la preparación para la universidad implica sortear aún más obstáculos.

Preparación para la universidad

La preparación para la universidad es un proceso largo que, en opinión de muchos expertos, debe comenzar en el penúltimo año de la escuela secundaria. Si tus padres asistieron a la universidad, pueden darte consejos para transitar este proceso—qué clases tomar, cómo administrar la gran cantidad de pruebas y formularios, cómo elegir una universidad y otros temas.

Los estudiantes de la escuela secundaria que son los primeros de la familia en asistir a la universidad, tal vez no encuentren esa experiencia en el hogar.

Incluso los estudiantes pertenecientes a minorías, cuyos padres asistieron a la universidad fuera de EE.UU. e inmigraron a EE.UU., podrían tener obstáculos adicionales. Los padres tal vez no puedan transmitir la ventaja del conocimiento práctico en el proceso de la solicitud a la universidad de EE.UU.

Barreras económicas

El costo de asistir a la universidad supera a la inflación, por lo que hace más caro para todos asistir a la universidad.

Para algunos estudiantes de familias con bajos ingresos, el precio parece poner a la educación universitaria fuera de su alcance.

Esos estudiantes—especialmente los que son los primeros de la familia en asistir a la universidad—necesitan la seguridad de que el precio no será una barrera.

Los expertos informan que la mejor manera de vencer los obstáculos económicos es desarrollar una estrategia de financiación universitaria con anticipación. Las familias de bajos ingresos son las que necesitan más ayuda para desarrollar esa estrategia.

Obligaciones familiares

Los estudiantes provenientes de estas familias de bajos ingresos también pueden sentir la presión de tener que elegir entre asistir a la universidad o trabajar de inmediato para ayudar a sus familias.

Si demoras la admisión en la universidad para trabajar, siempre puedes volver a estudiar. Los estudiantes "no tradicionales"—los de más de 24 años—constituyeron el 38% de todos los estudiantes universitarios en 1999, según datos de la Oficina de Censos de EE.UU. El mismo estudio informa que el 57% de esos estudiantes eran mujeres.

Esto significa que hay tiempo para cumplir con las obligaciones familiares y para obtener un título universitario. Sin embargo, en última instancia, la educación universitaria puede beneficiar a tu familia mejorando tus oportunidades de conseguir un empleo mejor pago. Por lo tanto, sopesa tus opciones con cuidado.

Diversidad en la universidad

Las mejores universidades buscan activamente estudiantes y cuerpos de profesores provenientes de un amplio espectro de entornos. Creen que una comunidad académica variada contribuye a la calidad de la educación de los estudiantes.

Estos esfuerzos han marcado una diferencia.

En 2002, tres de cada 10 estudiantes universitarios afirmaba pertenecer a un grupo minoritario. Esto es una gran diferencia con respecto a 1976, cuando sólo el 15.4% de los estudiantes inscritos en la educación superior formaba parte de un grupo minoritario.



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